Pasión.
Querida Pasión, al recibir estas fotografías, me has reverdecido esos recuerdos de Juventud, tan entrañable, esos besos robados por la censura,esos pataleos en el gallinero porque se cortaba la película,esas películas del Oeste Americano, esos dramas que tenia que llevarte una sabana para secar las lágrimas, conservarla bien esto es un trozo de historia de nuestro pueblo, cuantos recuerdos.
Al que no haya visto la película Cinema Paradiso se la recomiendo, te veras reflejado en ella,GRACIAS Pasión,eres un encanto.
Fontenla.
Nota aclaratoria: Esta sala esta pendiente de reforma, para que en un futuro albergue actos culturales.
Me parece una genial idéa que esta máquina forme parte del museo de Encinasola, ya que forma parte de su historia.
ResponderEliminarA mi me trae grandes recuerdos, pues todos los sabados iva al cine, me costaba 6 pts, claro que primero tenía que pasar por la Iglesia para ver cuantos rombos tenia, aunque a veces me colaba ya que el portero era el padre de mi amiga Isabel " Barriovera".
las niñas nos peleabamos por las esquinas para sentarnos al lado de nuestros amigos. Que tiempos aquellos.
Gracias Pasión, un abrazo.
Muy bien si señor una buena pieza para el museo, yo pienso que hay muchas personas de nuestra edad que le trae buenos recuerdos,y en aquella fecha el cine era una cosa extraordinaria ir al cine el sabado y que pudieras entrar,yo recuerdo que siempre cuando terminaba la pelicula ponian una cancion de Manolo Escobar, ( La pastora que no tiene Nobio ) y todas saliamos canturreandola, gracias pasion por traernos estos bonitos
ResponderEliminarBuenos recuerdos, si señor. La instalación eléctrica de este local, la hizo mi hermano Juan Vaello, con una empresa de Sevilla. Cuando se inauguro, mi hermana Lola era la taquillera, el portero era Barriobero y el operador de esta maquina que tantos buenos ratos nos hizo pasar, era Ramón el herrador. Menciono también a los que explotaban el bar del cine, (creo que se decía "Ombigu") allí te tomabas tu naranjada en el descanso de la película.
ResponderEliminarY como no recordar a nuestros primeros amores, allí viendo la película La niña de luto con una niña, fue donde yo crei sentir mi primer amor, la pena fue que ella al parecer no sentía lo mismo que yo, cosas de niños.
¿Recordáis el ruido que hacíamos comiendo pipas? si te parabas a escuchar era tremendo el ruido que pueden hacer tanta gente comiendo pipas a la vez. Bueno si hay alguien que tenga recuerdos de sus noches en esta sala, que lo cuente y si alguien quiere entradas para ver la película, que pase por la calle Oliva 32, allí Lola Vaello os reservara las butacas de la fila 23, que es como sabéis la fila de los mancos, un abrazo para todos.
Antonio Vaello
Querido amio Antonio veo que a ti tambien te ha reportado a tu infancia muy emotivo tu comentario,espero que haya muchos como nosotros, Isabel, Ana lo mismo os digo,un abrazo para todos
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